
El término femicidio fue acuñado por la feminista Diana Russell en la década de 1970 con el objetivo de visibilizar la violencia contra las mujeres. Este concepto teórico y político busca poner en primer plano un fenómeno lamentablemente extendido, pero muchas veces oculto o minimizado: el asesinato de mujeres por el simple hecho de ser mujeres.
En Argentina, el concepto de femicidio se incorporó oficialmente al Código Penal el 14 de diciembre de 2012 con la ley 26.791. Esta ley introdujo el inciso 11, que establece una pena de prisión perpetua para quienes maten a una mujer en un contexto de violencia de género.
El concepto de femicidio ha sido incorporado en las legislaciones de varios países alrededor del mundo, siendo Argentina uno de los países pioneros. Entre estos figuran: México, Chile, Perú, Bolivia, Brasil, Uruguay, Paraguay, Colombia, El Salvador, Honduras, Guatemala, Costa Rica, España, Portugal, Francia, Italia, Portugal, por mencionar algunos.
Pero, ¿qué implica exactamente el femicidio? Según el Registro Nacional de Femicidios de la Justicia Argentina, se trata de la «muerte violenta de mujeres por razones de género», ya sea dentro de la familia, en una relación interpersonal o en la comunidad, y puede ser cometida por cualquier persona o incluso tolerada por el Estado. Es un crimen motivado por la desigualdad de género, por la discriminación y por el desprecio hacia la vida de las mujeres.
No todas las muertes de mujeres son femicidios, es importante entender que para que un asesinato se clasifique como tal, debe ocurrir en un contexto de violencia de género, donde el odio y la discriminación hacia las mujeres son el motor de la agresión.
🌍¿Por qué es crucial reconocer el femicidio?
La realidad es que la mayoría de los asesinatos de mujeres y niñas tienen una raíz de género. La necesidad de tipificarlo como femicidio responde precisamente a la invisibilidad de los motivos que subyacen a estos crímenes.
Aunque los homicidios en general afectan más a hombres y niños (el 81% de las víctimas de homicidios son hombres), las mujeres y las niñas se ven desproporcionadamente afectadas por la violencia homicida en el ámbito privado. De hecho, el 56% de los homicidios de mujeres son cometidos por sus parejas o familiares, mientras que solo el 11% de los homicidios de hombres suceden en este contexto íntimo, según un informe de la ONU.
En Argentina, en 2024 se registraron 255 femicidios, lo que equivale a una mujer asesinada cada 30 horas. El 85% de estos casos fueron cometidos por parejas, ex parejas, familiares o conocidos.
A nivel global, cada 10 minutos una mujer es asesinada por motivos de género.
🚨 ¿Por qué algunos homicidios reciben una pena mayor? El femicidio se considera un homicidio agravado porque refleja la violencia estructural hacia las mujeres. Al igual que otros homicidios agravados, como los cometidos contra miembros de fuerzas de seguridad, por ensañamiento o por alevosía, estos tienen penas más severas debido a distintos elementos, como el contexto, los motivos y la intencionalidad.
El femicidio sigue esta misma lógica: el crimen no es solo un asesinato, sino una manifestación de la violencia estructural que sufren las mujeres por su género.